El Conscripto

El Conscripto Chileno

Le sucedio a un chileno, su nombre, su nombre no viene al caso, porque de 20 anos escasos y de presumido un mocito y a pesar de un escrito que presento un abogado, por un ano lo mandaron a vestirse de conscripto. La madre, pobre vieja, la madre se desmayo y las hermanas lloraron el dia que comprobaron que el doctor no lo salvo. Y el que siempre se peino con jopo y a dos cepillos, le pasaron el rastrillo y sin melena quedo. Se acabo la carne dura que esto que me hace mal porque tiene poca sal a mi no me den verdura, porque apretar la cintura un dia se puede hacer, pero al trote y sin comer se acabaron las posturas.

Empezo a comprobar que el sol sale temprano, que cafecito en la cama para hacerlo levantar, nadie lo va a despertar porque alli, alli no esta la madre quien le recuerda que es tarde y es hora de trabajar. Alla aprendio que el teniente, no es ese de bigotitos que anda con el autito y para ver a la del frente, porque ese y de repente con el grito ! CUERPO A TIERRA ! Hasta Colon te recuerda descubriendo el Continente. El no estaba acostumbrado a tener que obedecer, ni menos tener que ser el chico de los mandados, pero Sargentos y Cabos le sacaron en 3 dias el cansancio que tenia en el cuerpo acumulado. El sol, el sol le tosto la cara y de tanto sobre ! AL HOMBRO ! fue notando con asombro que el fusil ya no pesaba, las manitos delicadas se le pusieron callosas y hacia sonar las baldosas cada vez que se cuadraba. Y fue asi que llego a querer hasta el sargento primero. Y fue un Teniente un companero que lo hacia obedecer sin hacerle comprender que era un superior y sin notarlo sintio carino por el cuartel.

Fue una tarde cualquiera que volviendo del campito, transpirado, tostadito, levantada la viscera, sintio nacer esa fiera que escondemos en el pecho, cuando en el maztil derecho vio flamear a su bandera, con el azul de lo cielos y su estrella solitaria, las nieves de las montanas el rojo de los copihues y de su sangre araucana. Es que a veces no podemos entender nuestro sentir, porque es dificil medir hasta donde la queremos, pero por dentro sabemos que hasta el alma se agiganta cuando pasa, la azul, roja y blanca con los colores chilenos.
 

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